He comenzado una partida del rol con mis amiges, donde yo actuo de Dungeon Master.

Es mi primera vez guiando el juego, y también es la primera vez que mis compis juegan a Dungeons & Dragons. Así que la he diseñado para comenzar en nivel 1, y después de cada sesión subiremos un nivel.

Esta fue nuestra primera aventura.

Recursos:

Accidente en el camino

Faerûn, carretera entre Chelm’s Roost y Oslen, a media Mañana.

Chuky, Elfa adolescente, Pícara, vuelve a su casa de Oslen.

Por el camino, un carro de mercancías le adelanta a toda velocidad. Pierde el control y da varios bandazos. Una figura sale disparada y aterriza en la carretera. El carro pierde el control y se sale de la carretera.

Chuky se sobresalta y se sube a las ramas de un árbol para esconderse. Desde allí ve que el bulto es un humanoide muy grande. Es un joven goliat maniatado que pide ayuda.

  • ¿Pero qué has hecho para acabar así? - Le pregunta Chuky al mozo.
  • Pues he robado a quien no debía y me han secuestrado. No tenía que comer, vivo en el bosque y no me acuerdo de mi nombre.
  • Un Ladrón, me caes bien.

Chucky y el mozo escuchan una pelea a lo lejos. Antes de poder reaccionar, una fuerza les tira para atrás y les advierte:

Tened cuidado, hay gente peligrosa por esta zona.

Un elfo adulto un poco peculiar y algo maloliente les ha ocultado en la vegetación de la carretera. Lleva el pecho al descubierto y un pañuelo en la cabeza. Parece que ha improvisado una túnica para camuflarse, pero solo le cubre la cabeza y un poco los hombros.

  • ¿Pero tú quién eres? - Le pregunta Chuky
  • Perdón, permitid que me presente. Soy Golodrüm, estoy de viaje con mi sobrino, y lo han secuestrado. ¿Habéis visto a un elfo joven?
  • No, no hemos visto a nadie. - Le responden los jóvenes.
  • Aggh, qué mal. ¿Y habéis visto a un gato? Se llama Pichiflo.
  • No, tampoco.

Los jóvenes se miran y con la mirada se dicen “¿Pero este tío de qué va?”. Cuando se giran hacia Golodrüm ya no lo ven, ha desaparecido.

Mientras deciden qué hacer, una sombra se apoya en el hombro de Chuky y va directa a la carretera. Es un gato canela, algo gordo y con cara de pocos amigos. Se tumba en la carretera y se limpia las patas con las que ha tocado a Chuky. Después, mira a los jóvenes con desdén y se va caminando hacia donde se ha salido el carro de la carretera.

Parece que la pelea ha acabado.

Con precaución, Chuky y el mozo van detrás del gato.

Se encuentran con el carruaje tirado y destrozado, una rueda se ha separado del eje y la carga está desperdigada por el suelo.

A un lado hay varios cadáveres rodeados de sangre, y un rastro. Alguien ha llevado algo pesado hacia el interior del bosque.

Chuky y el mozo registran la escena. Encuentran las pertenencias del mozo, armas y dinero.

  • ¿Qué hacemos? - Pregunta Chuky
  • Yo quiero saber por qué me han secuestrado y darles una paliza, voy a por ellos.
  • ¡Te acompaño! No tengo nada que hacer, y además, si encuentro al gato igual me llevo una recompensa.

Antes de seguir el rastro hacia el bosque, el mozo coge la rueda del carruaje.

  • Por si acaso. - Dice el mozo sonriendo mientras se imagina a sí mismo lanzándole la rueda a alguien.

Ambos caminan por un sendero durante una hora. Mientras, siguen un rastro bastante evidente.

  • Por cierto mozo, ¿cómo te llamas?
  • Pues he olvidado mi nombre.
  • ¿Y eso?
  • Hace años me echaron de mi clan, no era suficiente para ellos. Desde entonces vivo solo en el bosque. Hace tanto que no me llaman, que ya no me acuerdo de mi nombre.
  • Vaya, te llamaré Barry.
  • ¡Me gusta!
  • ¿Y tú también robas?
  • ¡Claro! Sobre todo a mis padres, una chica tiene que poder irse de fiesta.

Al llegar a un pequeño claro, un jabalí les embiste.

Barry se protege con la rueda del carro, y el jabalí la destroza. Sin piedad y con un solo golpe, Barry le corta la cabeza al jabalí con su hacha.

Continuan por el bosque hasta llegar a otro claro. Desde allí ven una montaña, y la entrada a una cueva bastante bien decorada. La decoración tiene un aura solemne, parece algo religioso. Custodiando la entrada hay un sacerdote con una maza.

Mientras deciden cómo atacar, el gato les vuelve a sorprender. Después de mirarles con desprecio, se vuelve a perder por el bosque.

Mira Barry, parece que hay un estrecho sendero por allí. ¿Igual nos está enseñando un camino secreto? Puede ser, vamos a ver si lo cazo.

Los jóvenes siguen al gato hasta una grieta en la montaña.

Tú primero…

Rescate improvisado

A través de la grieta, los jóvenes llegan a lo que parece ser una cueva natural convertida en almacén y armería.

Entre cajas y estanterías pueden ver a otro joven maniatado y una familia de lagartos calentándose a la luz de una antorcha.

Chuky y Barry deciden masacrar a mamá lagarta y sus crías.

Después se acercan al joven, un elfo.

  • Ayuda, ayuda.
  • ¡Tú! ¿Qué haces aquí?
  • Vosotros no sois de esos locos, ¿verdad? Ayudadme, llevo dos días maniatado.
  • ¿Pero quién… ?
  • Esos locos me quieren convertir en uno de ellos…
  • ¡Pero quién eres?
  • Perdón, soy Golodriel, me voy a unir a una orden de paladines pronto y estaba viajando con mi tío. Estábamos… ¿Podéis desatarme, por favor? Llevo dos días maniatado y se me están gangrenando las manos.
  • Sigue hablando…
  • Bueno, hace unos dos días estaba durmiendo en el bosque, que a mi tío no le gustan las posadas. Y me secuestraron, me trajeron aquí. Están super pesados con no se qué diosa, y en que me una a ellos. En fin, ¿Me desatáis?

Justo al desatarle, ven como Golodriel se cura las heridas de las manos.

  • Este debe ser el sobrino que iba buscando el tío raro ese. - Le dice Chuky a Barry por lo bajini.
  • ¿Habéis visto a mi tío? ¿Va a venir a salvarnos? ¿Habéis visto a un gato?
  • Sí, de hecho hemos llegado aquí siguiendo al gato.
  • Puto Pichiflo, no para de escaparse. ¡Pero qué listo es!
  • Por cierto, nosotros somos Chuky y Barry.
  • ¿También os han secuestrado?
  • Síuhm… - Dice Chuky medio convincente - Me he conseguido soltar por el camino y he soltado a Barry.
  • Oye Golodriel, ¿sabes algo más de este sitio?
  • No mucho, me tienen aquí encerrado. Me traen comida y poco más. Son super tontos estos tíos. Eso sí, hace un rato ha habido mucho jaleo. Me ha parecido escuchar a gente pedir ayuda.
  • Barry, parece que han secuestrado a más gente.

La cueva de los niños

Los tres jóvenes saquean la armería y salen a explorar. Encuentran una sala con una puerta roja, robusta, y grande.

Esa sala da también a un pasillo largo que parece conectar con la entrada.

Investigando el pasillo llegan a una puerta de metal con un ventanuco. Chuky se asoma y ve otra cueva natural muy grande, y a varios niños atados. Son adolescentes, de edad similar a los aventureros.

Uno de los niños se ha conseguido soltar y asusta a Chuky.

  • Ayuda, ayuda, nos han secuestrado. Dicen que van a hacer no se qué ritual para la diosa.

Chuky intenta abrir la puerta, pero no lo consigue.

Quedaros aquí, vamos a ver si conseguimos la llave.

  • ¿Dónde conseguimos la llave? - Pregunta Golodriel.
  • Seguro que la tiene el monje de la entrada. - Dice Chuky.
  • ¡Vamos a por él! - Exclama Barry.

El acólito cobarde

Los tres aventureros preparan una trampa. Chuky apaga las antorchas, dejando el pasillo a oscuras, y se esconden en la oscuridad. El monje que estaba guardando la entrada se da cuenta de que el pasillo está a oscuras y entra de mal humor.

¡Hasta el coño de las antorchas ya! Que quedan muy bonicas, pero siempre me toca a mí volverlas a encender.

Barry lo agarra por detrás y le da tal susto que el monje pierde las fuerzas, cayéndose rendido al suelo entre los brazos de Barry.

  • Hola bombón ;).

  • ¿Quiénes sois?

  • No, ¿Quiénes sois vosotros? - Le dice Chuky apuntándole con una daga, y con un tono de voz poco amenazante.

  • ¡Cállate niña!

  • ¡Que quiénes sóis vosotros? - Golodriel entra en escena intimidando a todos los presentes. Barry nota cómo el monje se mea encima.

  • ¡No me hagáis daño! Yo solo quería salir de mi pueblo y ver mundo. ¡Pero esta gente está loca! Ahora iban a hacer no se qué ritual. Iban a sacrificar a alguien para la Diosa, yo no podía presenciarlo, así que he pedido quedarme aquí fuera de guardia. ¿Qué necesitáis os ayudaré? Total, estoy hasta las narices, solo volver a casa.

  • ¿Dónde están las llaves de los niños?

  • Las tienen los otros monjes. ¿No os habéis encontrado a nadie vigilando la puerta roja? ¡Qué cabrones! Nunca hacen lo que deben, seguro que están en el comedor bebiendo cerveza. Luego pasa algo y me como yo los marrones.

  • Barry lanza al monje hacia el bosque. - Vete a casa y no vuelvas - El monje aterriza a varios metros, y luego da varias vueltas en el suelo. Sin mirar hacia atrás, sale corriendo hacia el bosque.

Pelea en el comedor

Los aventureros vuelven hacia atrás y se adentran en otro pasillo que no habían explorado. Es un corredor largo, con habitaciones que parecen aposentos a ambos lados. Uno de las habitaciones parece un poco más lujosa.

Al final del pasillo hay una sala amplia, con mesas corridos y candelabros en el techo. Al fondo la pared está decorada con un mural escarbado en la piedra y con motivos de dragones. Una mesa preside la estancia al fondo.

En la mesa de la derecha, cuatro monjes toman cerveza y se ríen.

Chuky se esconde en las sobras y dispara al candelabro que tienen justo encima. El candelabro cae encima de los monjes haciéndoles un poco de daño y alertándoles.

Acto seguido, Golodriel salta por encima de la mesa y ataca con su espada a uno de los monjes, pero falla. El monje le devuelve el golpe y le hace bastante daño.

Barry corre hacia un monje que se encuentra en el medio de la sala, le golpea y lo deja medio muerto. Chuky remata la faena con una flecha.

Uno de los monjes se protege detrás de la mesa del fondo y dispara con magia radiante a Barry, que entra en furia.

Otro de los monjes ataca a Barry, dejándole muy herido.

Golodriel vuelve a atacar. Esta vez acierta, pero apenas hace daño.

Barry atraviesa al monje que le había atacado de arriba abajo, partiéndole en dos. Y con el mismo movimiento, corta de abajo arriba al monje que estaba atacando a Golodriel. Ven como su cuerpo se separa por la mitad, y un testículo sale volando hacia arriba.

Chuky grita al monje restante:

  • “Estás solo. ¿Quieres acabar como ellos?”
  • ¡La diosa nos dará la gloria!

Barry, todavía en furia, salta encima de la mesa que protegía al último monje y le corta la cabeza con su hacha. La cabeza sale volando y dando vueltas. El monje llega a ver su cuerpo decapitado justo antes de morir.

Los niños toman las armas

Los aventurero saquean a los monjes, y encuentran un manojo de llaves.

Aprovechan para saquear también las habitaciones.

En la habitación más grande, Barry encuentra un amuleto con cinco cabezas de dragón, cada una de un color diferente.

Después, vuelven a rescatar a los niños.

  • ¡Pero uno de los niños ha desaparecido! Se lo han llevado los monjes para su ceremonia.
  • Tranquilos, lo rescataremos, vosotros volved a casa.
  • ¡Pero son muchos, no podréis con ellos!

Con un discurso inspirador, Chuky convence a los niños para que se unan a la batalla para rescatar a su amigo.

Iremos a la armería, cogeremos armas para todos, y les daremos una sorpresa. Vosotros hacernos sitio, y nosotros rescataremos a vuestro amigo.

Dicho y hecho, el grupo se jóvenes se arma hasta los dientes en la armería.

De repente, las puertas rojas se abren, y los niños escuchan como dos guardias discuten:

  • ¡Y siguen sin volver! Estos tíos se pegan el día en el comedor bebiendo.
  • ¡Voy a echarles la bronca! Me tienen hasta las narices.
  • ¡Eso quiero verlo!

Chuky sorprende a los monjes por la espalda a mitad de pasillo. Con una flecha le arranca la cabeza a uno y la deja clavada en la pared. Barry ataca al otro y su compañero apenas tiene tiempo de defenderse.

Golodriel dispara al monje, pero falla.

Barry ve cómo una flecha de Chuky atraviesa la cabeza del monje de lado a lado, llevándose sus globos oculares detrás. La flecha se clava en la pared y los globos oculares quedan colgando de ella.

¡A por ellos! Batalla en el corazón de la cueva

El grupo abre la puerta roja con cuidado y ve…

Unas largas escaleras que bajan hacia las profundidades de la montaña.

Las escaleras dan a parar a una gran cueva natural.

Al fondo una gran estatua de un dragón de cinco cabezas preside la estancia.

Dos grandes braseros flanquean un altar elevado, donde un sacerdote de mayor rango preside una ceremonia. En el altar se encuentra el último niño que queda por rescatar.

Una docena de acólitos presencian la ceremonia en silencio.

Los niños entran a la carrera, con las armas en la mano, cogiendo por sorpresa a todos los presentes.

¡Comienza la batalla!

Consiguen dividir a los acólitos en dos grupos, dejando un pasillo en medio.

Chuky, Barry y Golodriel disparan al sacerdote a la vez. Dos flechas aciertan, la de Golodriel no.

Barry corre hacia el altar y acierta con otra flecha.

El sacerdote se esconde tras el altar y usa magia y una poción para curarse.

El niño aprovecha para escapar y correr hacia la puerta:

  • “Voy a por armas y vengo a ayudaros”.

Barry se acerca al altar mientras Chuky y Golodriel le siguen los pasos, matando a algún acólito por el camino.

¡De repente! Papá lagarto y cinco hijos saltan del techo muy enfadados y cargan contra Golodriel.

  • “Sigue adelante Chuky, yo me encargo de ellos”

Barry alcanza el altar y golpea con su hacha al sacerdote.

El sacerdote invoca espíritus demoniacos que le rodean y atacan a Barry.

¡Pero Barry no se amedrenta! Vuelve a cargar con el hacha, partiendo al sacerdote en trozos.

Los espíritus demoniacos desaparecen, pero el cuerpo del sacerdote queda flotando en el aire. Un aura poderosa parece emanar de la estatua del dragón de cinco cabezas. Los aventureros presencian horrorizados cómo el cuerpo del sacerdote parece recomponerse.

Unos refuerzos bestiales

¡Socorro! - El niño rescatado baja corriendo las escaleras, le siguen dos lobos, detrás un ciervo, y en la cabeza del ciervo…

¡El gato Pichiflo!

Un rayo de luz de Luna baja del techo hacia el cuerpo del sacerdote y lo desintegra.

Por la puerta aparece Golodrüm el druida, mientras los animales terminan con los últimos acólitos.

  • ¡Tío! ¡Por fin has llegado!
  • ¡Golodriel, estás bien! No sabes lo preocupado que me tenías. Menos mal que ha venido Pichiflo a buscarme y me ha traído hasta aquí. Ya me ha contado que estabáis secuestrados.
  • Sí, ¡Qué harías sin pichiflo!

Chuky aprovecha para intentar robar a Golodriel. Golodrüm le sujeta el brazo con firmeza y le amenaza con una de sus espadas.

  • ¿Qué? Le hemos rescatado, nos merecemos un dinero.
  • Creo que con lo que váis a saquear tenéis un pago más que generoso.
  • jajaja, Chuky, tú siempre con las tuyas. Tío, déjala, que ella es así. ¡Vamos a beber y celebrar!

Todo el grupo grita feliz…

Se curaron las heridas, celebraron, y forjaron grandes amistades que perduraron toda la vida…

¿Fin?